Cosmética
Propiedades cosméticas de la leche: Vive una experiencia faraónica
- Categoría: Cosmética
- Publicado el Viernes, 07 Septiembre 2012 09:00
- Escrito por Yolanda Cervera
Todas hemos soñado alguna vez con relajarnos y disfrutar con un baño de leche, uno de los tratamientos más apetitosos y extendidos en los centros de belleza. A las propiedades nutritivas de la leche se le suman las cosméticas, pues este alimento puede hacer verdaderos milagros en nuestra piel.

Los baños de leche no son un invento de este siglo, pues el tratamiento se remonta años y años atrás en la historia. El antecedente más conocido es sin duda el de Cleopatra, reina del Nilo, de quien se dice que se sumergía diariamente en bañeras de leche para estar radiante y conservar su piel joven y bella. Las damas de la aristocracia también eran asiduas a este tipo de tratamiento, que usaban diariamente para embellecer su piel y estar radiantes. Incluso la mujer de Nerón, Popea, extendió la práctica, pues se dice que en sus flotas hacía llevar 300 burras para disfrutar de un baño de leche cada mañana y conservarse joven por muchos años.

Tras estos breves apuntes históricos y curiosos (nunca se sabe cuando podemos vernos envueltas en una partida de trivial), nos gustaría hablaros de las propiedades de la leche. Se trata de un alimento importantísimo en la vida de todo ser humano; de hecho, al nacer es lo único que ingerimos y que nos hace crecer, debido sobretodo a que se trata de una fuente nutritiva completísima. Agua, grasas, hidratos de carbono (lactosa), proteínas, calcio y vitaminas (caseína) combinados en un alimento rico que nos aporta lo que necesitamos.

Y no solo podemos disfrutar de estas propiedades al ingerir la leche, también podemos aplicarla sobre nuestra piel (directamente o a través de mascarillas) para notar los beneficios: Piel luminosa, renovada, lisa, sin irregularidades, sin imperfecciones, tersa y brillante. Podríamos decir que la leche es un valiosísimo exfoliante natural que actúa como peeling sobre la capa externa de la piel, eliminando células muertas, toxinas y manchas e hidratando la nuestra piel. Esto hace que la leche contribuya a la regeneración celular y ejerza como un poderoso producto contra el envejecimiento cutáneo (produce colágeno). Además, la leche aporta firmeza a la piel, tonificándola, y el ácido láctico que contiene nos ayuda a restaurar el equilibrio bacteriano, por lo que está muy indicado para las pieles acnéicas y grasas.
Receta perfecta para preparar un baño de leche
Los usos de la leche son extendidísimos, pudiendo hacer muchas mascarillas con ellas y utilizándola como leche hidratante o desmaquillante si se nos ha acabado. También nos ayuda a combatir las rojeces de las piernas, a conservar nuestras manos y pies suaves o emblanquecer nuestras uñas. Y no nos olvidamos de las mascarillas: revitalizante, contra pieles grasas, contra arrugas, exfoliante…

Eso sí, si queremos disfrutar realmente de la leche, ¿qué tal si nos sumergimos en una bañera llena de ella? Si no queremos tirar la casa por la ventana siempre podemos añadir unos vasitos al agua de nuestro baño, pero algún día nos merecemos el premio de disfrutar de un baño perfecto:
1/2 taza de leche en polvo
1/4 taza de fécula de maíz (maicena)
1/4 taza de miel de abeja
5 a 9 gotas de aceite de rosas (u otro aceite que te guste)
3 cucharadas de agua natural o destilada
Lo mezclamos todo bien en la batidora y lo vamos añadiendo poco a poco a nuestra bañera, mientras se llena de agua, procurando que se mezcle todo bien. Atenuamos las luces, ponemos música relajante (o disfrutamos del silencio), encendemos unas velitas aromáticas y nos relajamos durante unos 20 minutos. Después, enjuagamos con agua caliente y sin frotar.
¡Verás que suave te queda la piel tras un tratamiento con leche!
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